La magia de Oosthuizen

Siempre da gusto encontrarse con ejecutivos jóvenes, capaces y entusiastas, dispuestos a dar lo mejor de sí por la empresa. Si bien Louis Oosthuizen lejos está de ser un hombre de negocios, el éxito de este joven talentoso me parece motivo de profunda inspiración para todos nosotros. Pero… ¿quién es este misterioso personaje?

Este sudafricano de 27 años ganó hace unos días el torneo de golf más importante del mundo: el Abierto Británico, que religiosamente se celebra ¡desde 1860! No sólo ha sido Oosthuizen uno de los más jóvenes triunfadores en la historia de esta justa, sino que terminó con una clara ventaja sobre sus más cercanos perseguidores. Para darnos una idea del tamaño de su hazaña, baste con mencionar que Tiger Woods, considerado el mejor golfista de la actualidad, apenas quedó en el vigesimotercer lugar en el mismo torneo.

Oosthuizen, quien hace dos semanas era poco menos que un perfecto desconocido, de pronto se ha vuelto el centro de todas las miradas. Sobre todo porque su triunfo se ha dado en St. Andrews, el campo de golf más antiguo de Escocia, país en cuyas campiñas se inventó el regio deporte. Si tomamos en cuenta que existen registros históricos de que el rey Santiago IV de Escocia compró en St. Andrews unos palos de golf en 1506, esto significa que dicho campo operaba ya ¡nada menos que 13 años antes de que Hernán Cortés llegara a Veracruz con sus 508 hombres y 16 cañones!

Por lo anterior no es de extrañar que Oosthuizen hiciera estas declaraciones tras su triunfo: “Ganar el Abierto Británico es algo muy especial, pero ganarlo aquí en St. Andrews es cosa de ensueño”. Y la cosa no era para menos si consideramos que los apostadores pagaban 200 a 1 si el novato ganaba el torneo. Es decir, si el lector o lectora le hubiese apostado 100 dólares al bisoño jugador, ¡se habría echado 20,000 billetes verdes a la bolsa!

Yo tuve oportunidad de ver por televisión la hazaña de Oosthuizen y me permito resaltar las siguientes cualidades que observé en esta leyenda en ciernes, propias de los grandes líderes:

1. SU FÉRREA DETERMINACIÓN. Una vez que tomó el liderazgo, no lo dejó ir en los 42 hoyos restantes del torneo, a pesar de que por momentos el inglés Paul Casey – considerado uno de los 10 mejores golfistas de la actualidad – le llegó a pisar los talones. El sudafricano luego confesaría: “Me siento orgulloso de haber sabido controlar los nervios”. Lee Westwood, quien finalizó en el segundo sitio, se expresó elogiosamente sobre su colega destacando su fortaleza mental y determinación.

2. SUS DESEOS DE SUPERACIÓN. Oosthuizen proviene de una modesta familia de granjeros de Mossel Bay, Sudáfrica. Empezó a jugar al golf gracias a una beca que recibió de la Fundación Ernie Els, establecida por un reconocido golfista. Esta fundación otorga un generoso apoyo económico a jóvenes sudafricanos de escasos de recursos y con potencial para destacar en ese deporte. Así se expresó el filántropo golfista tras el triunfo de su becario: “Me causó un gran placer su fantástica victoria. Sinceramente, no le pudo pasar a una mejor persona. Si bien es un chico tranquilo y modesto, nos ha mostrado el gran campeón que es. ¡Nunca me he sentido más orgulloso!”

3. SU SENCILLEZ Y DON DE GENTES. Desde el inicio de su recorrido por el campo de golf lo pude ver entusiasta y sonriente. Tras el golpe ganador, corrió a abrazar a su esposa Nel-Mare y a Jana, su pequeña hija de siete meses de edad. Al recibir el trofeo ganador, sus primeras palabras fueron para felicitar a una leyenda viviente de su país: Nelson Mandela, quien ese día cumplía 92 años.

Una característica distintiva del rostro de Oosthuizen son sus dientes frontales separados, por lo que sus amigos lo llaman Shrek, por la similitud que comparte con el ogro amistoso de la película de dibujos animados. Cuando los periodistas le preguntaron si el apodo le incomodaba, respondió con proverbial sencillez: “Está bien, no me molesta”.

Oosthuizen se hizo acreedor a una bolsa de dos millones de dólares por su merecida victoria, que lo coloca como el 15º mejor golfista del mundo. Si consideramos que hace un año apenas ocupaba el lugar 89 y sus ganancias no rebasaban los 39 mil dólares, creo no equivocarme al afirmar que sus nobles cualidades lo convierten en un claro ejemplo de superación y éxito para viejos y jóvenes por igual.


Acerca de Raúl González Pinto

Raúl González Pinto es consultor empresarial, coach, doctor en comunicación organizacional y catedrático del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey campus Querétaro. Es socio del despacho González Roitman y Asociados, expertos en interlocución organizacional.
Colaboraciones | Marcar el enlace

Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada mediante el canal RSS 2.0. Puedes dejar un comentario o enviar un trackback desde tu propio sitio.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>