¿Cómo ser un buen jefe? Quienes estudiamos el tema no nos hemos acabado de poner de acuerdo sobre la mejor manera de contestar la pregunta anterior. Sin embargo, algo que sí podemos hacer es puntualizar las acciones que distinguen a un jefe que hace bien su trabajo. Esta es, lector y lectora, la información que me dispongo a compartir contigo.
Me baso en el trabajo de Martha Alles (2008), experta en desarrollo humano, quien identifica ocho acciones básicas de quienes pueden preciarse de ser buenos jefes: 1) Llevan una buena comunicación con sus colaboradores, 2) Saben cómo seleccionar nuevos integrantes de su equipo de trabajo, 3) Evalúan adecuadamente el desempeño de sus colaboradores, 4) Los ayudan a que sigan creciendo, 5) Llevan una buena relación, 6) Son un ejemplo para ellos, 7) Saben cómo conducirlos, 8 ) Saben entrenarlos.
Estos son algunos de los consejos de Alles para el mejor cumplimiento de las acciones anteriores:
1. COMUNICACIÓN. a) Transmite con convicción los objetivos organizacionales a tus colaboradores, b) genera confianza, c) explícales de qué manera contribuye cada uno al cumplimiento de los objetivos, d) concédeles la oportunidad de expresar sus opiniones y dudas, e) sé honesto, abierto, claro y preciso, f) no dejes pasar los rumores: abórdalos en el momento.
2. SELECCIÓN DE UN NUEVO COLABORADOR. a) Apoya activamente a Recursos Humanos en el proceso de búsqueda; tú eres el protagonista del proceso, no ellos, b) prioriza qué requisitos del puesto son esenciales y cuáles son secundarios, c) indaga las motivaciones y expectativas de cada uno de tus candidatos, d) la decisión de a quién contratar es tuya, no de Recursos Humanos.
3. EVALUACIÓN DE LOS COLABORADORES. a) Valora la evaluación de desempeño no como un requisito más sino como una oportunidad de mejora, b) evalúa por objetivos para evitar dejar llevarte por acciones aisladas, sean éstas positivas o negativas, c) no te concretes a evaluar, también retroalimenta a tus colaboradores, d) no escatimes el reconocimiento, elogia los aciertos pero cuídate de caer en el exceso.
4. AYUDAR A LOS COLABORADORES A CRECER. a) Evalúa las oportunidades de crecimiento y desarrollo que ofrece la empresa, relaciónalas con las capacidades e intereses de cada uno de tus colaboradores y motívalos a sacar ventaja de dichas oportunidades, b) identifica sus áreas de interés y ayúdalos a identificar sus fortalezas y debilidades para así detectar oportunidades de desarrollo, c) promueve una actitud de iniciativa y acepta sugerencias aunque tengas que dar marcha atrás a decisiones tomadas previamente.
5) SOSTENER UNA BUENA RELACIÓN CON LOS COLABORADORES. a) Cuida tu trato personal, sobre todo en situaciones de alta exigencia o estrés, b) si detectas un conflicto, no permitas que éste se agrave, c) asegúrate de un trato equitativo y sin favoritismos.
6) CONVERTIRSE EN EJEMPLO PARA LOS COLABORADORES. Alles aconseja: “Sus colaboradores esperan mucho de usted, y estará siempre ‘en la mira’. No debe actuar como un Supermán o Mujer Maravilla pero, al mismo tiempo, no debe actuar ‘como uno más’ del equipo. Deberá moverse en un justo equilibrio para ser usted mismo y ser jefe al mismo tiempo. No debe olvidar que tanto la organización como sus colaboradores esperan que asuma este rol de jefe”.
7) SABER CONDUCIR A LOS COLABORADORES. a) Para conducir personas se requiere conocer sus capacidades: evalúa los conocimientos y competencias de tus empleados y relaciónalos con sus tareas y responsabilidades específicas, b) define objetivos retadores pero factibles de alcanzar para cada uno de ellos, c) comunícales con claridad dichos objetivos y asegúrate de retroalimentarlos sobre el cumplimiento de los mismos, d) indaga qué dificultades se les presentan para cumplir sus tareas, determina las causas y establece un curso de acción para establecer mejoras.
8 ) CONVERTIRSE EN UN JEFE ENTRENADOR. a) Tomando en cuenta la opinión y percepciones de tus colaboradores, ayúdalos en el proceso de desarrollar competencias, b) exígeles un desempeño superior y valora sus esfuerzos en ese sentido, c) incentiva la autoevaluación y el autodesarrollo constantes, d) compárteles tus consejos y experiencias personales, e) inspíralos a convertirse en entrenadores de otros.
Bibliografía: Martha Alles (2008). Rol del jefe. Buenos Aires: Granica.
